sábado, 25 de octubre de 2014
CONTAMINACIÓN DEL AGUA
Los problemas y posibles soluciones a la crisis del agua en el mundo y en el Perú
El siguiente ensayo tiene como finalidad dar a conocer los problemas y posibles soluciones a la crisis del agua en el mundo y en el Perú. Actualmente, muchos países tienen menos agua de la que necesitan. A principios del próximo siglo, una tercera parte de las naciones tendrá escasez de agua de modo permanente. La primavera es cada vez más pobre como consecuencia de la tala de los bosques y el cambio climático. Los lagos subterráneos, que datan de tiempos prehistóricos, se están agotando con rapidez.
El hombre recurre a diversas estrategias para usar y conservar su existencia tales como la recolección del agua de las lluvias, protección y recargas de acuíferos, monitoreo local de la calidad de agua, reciclaje de aguas residuales, el manejo de cuencas y riego y los caminos a seguir para el manejo del agua.
Durante los últimos 70 años, la cantidad de seres humanos se ha triplicado, pero nuestra sed de agua se ha sextuplicado. Para sostener este ritmo hemos desviado ríos, explotado lagos y bombeado acuíferos. Actualmente se están usando todas las mejores y más baratas fuentes de agua. En algunas regiones nos estamos acercando a los límites: en el Medio Oriente, el 58 por ciento de toda el agua dulce razonablemente disponible ya se está extrayendo. En Europa del Este, esa cifra llega al 41 por ciento. Si bien las estrategias para aumentar el abastecimiento de agua mediante la desalinización del agua de mar o el transporte de grandes volúmenes por acueductos o tanqueros son técnicamente factibles, no son ni baratas ni fáciles, y es probable que tengan un costo ecológico y político demasiado alto.
El problema no solo es de abastecimiento sino también la calidad de agua que se consume es una amenaza El crecimiento de la población, la industrialización y la urbanización no sólo están agotando las reservas de los lagos, ríos y acuíferos, sino que además los están contaminando. Ya hay más de mil millones de personas que carecen de acceso al agua potable segura; 3 mil millones que no tienen acceso a sistemas básicos de alcantarillado. Para millones, el agua, fuente de vida, se ha convertido en una amenaza mortal. Las enfermedades relacionadas con el agua y saneamiento le arrebatarán a muchos la salud y un futuro productivo.
Entre las iniciativas que se deben tomar en cuenta para un mejor manejo del agua tenemos los siguientes:
Recolectando el agua de las lluvias: este método ha sido usado por muchas culturas antiguas. Investigadores aprovecharon este vasto acerbo de conocimientos tradicionales y utilizaron las herramientas de la ciencia moderna para mejora la recolección de agua de las lluvias.
La solución frente a todos los problemas que surgieron fue: aumentar la dimensión, pasando de hogares a poblados o vecindarios es una solución común para mejorar la relación entre costo y eficacia de las técnicas tradicionales. Sin embargo, una escala mayor requiere capital o grandes extensiones de terreno, factores que favorecen a los sectores acomodados. Las investigaciones y políticas que no tomen en cuenta estos efectos de desigualdad pueden empeorar aún más la situación de los sectores más pobre.
Otra medida que se debe tener en cuenta es la explotación y contaminación de los acuíferos subterráneos.
La protección de acuíferos requiere reglamentaciones que mantengan las tasas de bombeo por debajo de las tasas de afluencia, incluyendo medidas para controlar la perforación competitiva, la inversión en pozos cada vez más profundos y el vertimiento de desechos que demasiado a menudo contaminan las fuentes de aguas subterráneas.
El monitoreo local de la calidad de agua, este método se basa en pruebas sofisticadas que se llevan a cabo en laboratorios, debido a su alto costo se reunió a una red de investigadores para que elaboren métodos sensibles y a bajo costo para probar la existencia de contaminantes microbiológicos. Se propusieron cuatro métodos actos para las condiciones existentes. Las pruebas se efectuaron en el norte de Canadá y en Chile demostraron ser eficaces y fáciles de efectuar.
Otro método es el reciclaje de aguas residuales está también siendo utilizado las comunidades más pobres que rodean a la capital senegalesa de Dakar, investigadores probaron la factibilidad técnica y socioeconómica de explotar plantas acuáticas, como la lechuga acuática, para convertir las aguas de desecho domésticas en agua aptas para regadío de huertas. Los resultados de estas pruebas y de otras de un proyecto similar en el Perú, mostraron que no había problemas significativos para la salud. También se encontró que los riesgos de consumir productos agrícolas cultivados con aguas residuales grises. Es necesario que los gobiernos desarrollen medios para asignar costos e ingresos, alentar u obligar a usar el nuevo sistema a aquellos que estaban acostumbrados a no pagar por deshacerse de las aguas residuales y enmendar los códigos de construcción o las regulaciones de uso de la tierra para permitir y fomentar el reciclaje de aguas residuales.
El manejo de cuencas y riego, en este método también se puede obtener enormes ganancias en la provisión de agua simplemente evitando el despilfarro en el regadío. Esta agua se utiliza para diferentes actividades tales como criar peces, lavar ropa, para beber, etc.
El mejoramiento del manejo de cuencas y el regadío plantea asuntos complejos relativos a la equidad y la eficacia. Dado que la irrigación en gran escala es intensiva en capital, favorece a quienes poseen dinero e influencia. Es difícil que en este tipo de arreglos se tome en cuenta el parecer de los agricultores pobres, las comunidades remotas y las comunidades indígenas. En las regiones áridas o semiáridas, estas comunidades dependen de fuentes de aguas superficiales, que varían según la estación; aguas subterráneas, que a menudo provienen de pozos excavados a mano; o de una combinación de ambos. Estas comunidades son expertas en arreglárselas frente a la escases de agua.
En conclusión el hombre para un mejor uso del agua debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
Las estrategias para manejar localmente el agua pueden desempeñar un papel crítico en la resolución de los problemas de escasez de agua. Cualquier iniciativa nueva que se emprenda, ya sea para manejar el agua a nivel local o para mejorar los programas existentes debe tomar en cuenta lo siguiente.
Visión completa mediante un análisis económico tripartito: desde arriba, desde abajo y lado a lado.
El análisis costo-beneficio es un enfoque desde arriba hacia abajo para determinar si tiene sentido económicamente usar una técnica o tecnología específica. Si bien esto puede dar buenos resultados, no logra identificar por qué las comunidades locales deciden no adoptar investigaciones prometedoras. Un análisis de abajo hacia arriba, que empiece por la comunidad, a menudo revelará el valor que la gente y la comunidad asigna a una solución determinada y la manera diferente en que afecta a mujeres y hombres. Una perspectiva lado a lado examina la interacción entre los valores económicos y los no económicos; por ejemplo, beneficios a la salud de la madre por el hecho de contar con más agua limpia, o los que provienen de un sistema ecológico más saludable. Aunque no sea posible cuantificarlos fácilmente no por eso deben dejarse fuera. En su conjunto, estos tres componentes entregan un análisis económico completo del manejo local del agua.
Aceptar las costumbres sociales y las normas culturales como un hecho dado, pero no como intocables.
Las prácticas tradicionales y el conocimiento local no son colecciones estáticas de creencias y prácticas, pero cambian sólo cuando la gente percibe que el cambio aportará beneficios. El papel de la investigación es convencer a las personas que hay que efectuar cambios y luego diseñar y probar acciones correctivas que sean social y culturalmente aceptables y que no vayan en contra de la tradición local. Revestir la tradición de romanticismo es tan erróneo como exaltar la ciencia.
Efectuar una evaluación transparente, participativa y continua.
La clave para decidir cuán bien funciona una solución determinada es darle seguimiento, pero con frecuencia la gente no se da el tiempo para hacer una evaluación completa, lo que es peligroso, antidemocrático y un desperdicio. Peligroso porque puede dejar que los problemas se acumulen sin ser detectados, antidemocrático porque la evaluación es un componente central de la transparencia y rendición de cuentas, y un desperdicio porque no se miden los costos en relación a los beneficios.
Incluir los derechos al agua en todos los análisis.
En las áreas rurales y en los países en desarrollo con frecuencia es la tradición la que rige el acceso al agua. Sin embargo, tener “derecho al agua” no determina necesariamente quién obtiene qué, cuándo y para qué fin. Por ejemplo, cuando el agua escasea es típico que las mujeres exijan una parte mayor para usos domésticos y los hombres para los cultivos de fácil venta. Cualquiera que sean las circunstancias locales, la gestión de los derechos al agua es un componente crucial de la formulación de políticas.
Aumentar la dimensión, pasando de hogares a poblados o vecindarios es una solución común para mejorar la relación entre costo y eficacia de las técnicas tradicionales. Sin embargo, una escala mayor requiere capital o grandes extensiones de terreno, factores que favorecen a los sectores acomodados. Las investigaciones y políticas que no tomen en cuenta estos efectos de desigualdad pueden empeorar aún más la situación de los sectores más pobres.
Tres décadas de experiencia advierten que hay que estar preparados para lo peor al manejar fuentes de aguas subterráneas y acuíferos. Pero aunque los resultados de la investigación sean desalentadores, todavía pueden entregar buenos dividendos. El descubrimiento de información básica y nueva puede abrir nuevas oportunidades para resolver viejos problemas.
Muchas veces, las personas encargadas de tomar decisiones no toman en cuenta ni a los grupos pequeños ni las soluciones simples. Sin embargo hay innovaciones que parecen humildes, como por ejemplo, barreras para frenar el escurrimiento del agua acumulada en los campos agrícolas, que pueden producir beneficios sorprendentemente grandes que se propagan rápidamente a través de las redes de la comunidad.
Los factores sociales y económicos siempre son importantes en el manejo local del agua. Los asuntos relativos al género son especialmente pertinentes, ya que las mujeres son las que soportan la carga de proveer agua para el uso doméstico. El cambio en las prácticas de manejo de agua raramente es neutral en lo que respecta al género. Este es un aspecto que los investigadores y formuladores de políticas no pueden darse el lujo de desconocer cuando intentan mejorar las prácticas de manejo del agua.
La escasez obliga a buscar soluciones de compromiso. Para determinar de manera equitativa quién obtiene qué, cuándo, y por cuánto se necesita capacidad institucional; es decir, la capacidad de recopilar y evaluar información, de deliberar, de ejecutar las políticas y de responder de manera responsable a los miembros de la comunidad. El desarrollo de esta capacidad se necesita tanto para el manejo local del agua como para las decisiones sobre manejo sustentable de otros recursos.